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viernes, 19 de junio de 2015

Nuevo programa hoy no circula

Nuevo programa hoy no circula:

Con la entrada en vigor de las nuevas reglas del Hoy No Circula sabatino el gobierno del Distrito Federal busca disminuir la emisión de contaminantes descansando a los automóviles más antiguos. 
La medida ha generado descontento y provocado marchas en la capital y un llamado del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila a replantear el programa. Pese a ello, el gobierno capitalino anunció que no darían una prórroga para la implementación del programa.
Las entidades que entran en este programa son DF, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala. 
¿Tú ya sabes qué sábados le toca descansar? Para que no circules el día que no debes te dejamos las nuevas reglas del Hoy No Circula que aplican para vehículos particulares, de carga, de transporte colectivo de pasajeros y taxis.

Exentos del programa (vehículos híbridos y eléctricos y de 0 a 8 años)
Los vehículos que cuenten con el holograma de "Exento" que utilicen fuentes de energías no contaminantes o que no emitan contaminantes derivados de la combustión (híbridos o eléctricos).
Si cuentan con holograma "00" o "0" y tienen de 0 a 8 años de antigüedad, podrán circular todos los días.
También están exentos los servicios de emergencia, médicos, seguridad pública, bomberos, rescate, protección civil y servicios urbanos; cortejos fúnebres en servicio; transporte escolar con el permiso o autorización y autos conducidos por personas con discapacidad, con las placas de matrícula de identificación, distintivo o autorización.
Dos sábados al mes (9 a 15 años)
Las nuevas reglas determinan que los vehículos de que tengan holograma 1 no podrán circular un día entre semana (según el color y número de placa) y dos sábados por cada mes, en un horario de las 05:00 a las 22:00 horas.
·         Primer y tercer sábado de cada mes descansan números impares.
·         Segundo y cuarto sábado de cada mes descansan números pares.
Todos los sábados (vehículos de 15 años en adelante)
Además de descansar un día a la semana, los vehículos que hayan obtenido en su verificación correspondiente el holograma 2 no podrán circular ningún sábado.
Qué pasa el quinto sábado
La Comisión Ambiental de la Megalópolis determinó que el quinto sábado del mes, circulan todos los vehículos con holograma 1 y se mantiene la restricción para los automóviles con holograma 2 – que no pueden circular ningún sábado – en la Zona Metropolitana del Valle de México.  


 Vehículos foráneos

Los vehículos matriculados en el extranjero y no tengan holograma de verificación vehicular o alguno reconocido por las autoridades capitalinas no circularán un día entre semana y todos los sábados sin importar su último dígito numérico.
Estos vehículos podrán obtener un holograma doble cero, cero, uno o dos mediante la verificación vehicular voluntaria.
Sanciones

Quienes no respeten las restricciones a la circulación serán multados según la Ley Ambiental del Distrito Federal en Materia de Verificación Vehicular con 24 días de salario mínimo (1,614 pesos); además aplicará la multa establecida en el Reglamento de Tránsito Metropolitano del DF que estipula un castigo de 20 días de salario mínimo (1,345 pesos) y la remisión del vehículo al corralón.
Sin embargo las modificaciones al programa vehicular Hoy no circula para la Zona Metropolitana del Valle de México –y que entraron en vigor este martes– podrían tener efectos contraproducentes y generar más problemas viales, de salud y de contaminación, advirtió la organización El Poder del Consumidor.
La asociación civil –dedicada a realizar estudio de productos, servicios y políticas públicas– estimó que aumentará el parque vehicular y con esto los tiempos de traslado en la Ciudad de México, a raíz de la decisión de que los automóviles que tengan más de 9 años de antigüedad deberán descansar un día a la semana y dos sábados al mes. Hasta junio, la restricción era de sólo un sábado al mes.

El Poder del Consumidor explicó que algunos automovilistas buscarán acceder a un nuevo vehículo lo cual incrementará el número de coches en la Ciudad y, con ello, un aumento en la contaminación y como consecuencia en la salud de los capitalinos.

-Definición de movilidad. Por movilidad se entiende el conjunto de desplazamientos, de personas y mercancías, que se producen en un entorno físico. Cuando hablamos de movilidad urbana nos referimos a la totalidad de desplazamientos que se realizan en la ciudad.
El tiempo promedio de un desplazamiento en la zona metropolitana del Valle de México es de una hora con 21 minutos. De manera acumulada, se estima que las personas pierden en promedio 16 horas semanales en traslados a sus lugares de estudio o trabajo. Además del tiempo perdido, cada traslado suele implicar una serie de riesgos; por ejemplo, ocho de cada 10 personas usuarias de transporte público consideran que este servicio es inseguro, y siete de cada 10 mujeres afirman tener miedo de ser agredidas sexualmente al usarlo. Distintas fuentes hemerográficas han contabilizado que durante los últimos seis años, por lo menos 160 personas perdieron la vida en la ciudad de México en accidentes en donde estuvieron involucrados microbuses. Este tipo de transporte es el peor calificado en las encuestas de satisfacción a personas usuarias.

La movilidad en el Distrito Federal es un tema fundamental que implica importantes retos, tanto en relación con la calidad y seguridad en los desplazamientos que realizan las personas que habitan y transitan en la ciudad como para el desarrollo de la sociedad capitalina en su conjunto. No se trata únicamente del tiempo de cada persona ni de su comodidad al abordar una unidad de transporte colectivo, sino también de la convivencia, pertenencia e integración social diaria en la tercera aglomeración de personas más grande del mundo.
Tradicionalmente, la movilidad ha sido concebida como el número de desplazamientos que realizan las personas, derivados del uso de suelo, en un espacio determinado, asimilándola a la relación viajes persona-día; es decir, al conjunto de los viajes que realiza una población en un lapso de 24 horas en un medio de transporte. Esta visión ha contribuido a centrar el análisis de la movilidad casi de manera exclusiva en la configuración de los sistemas de transporte. No obstante, la movilidad implica mucho más; no se restringe a un proceso individual ni a los medios de transporte público; es un fenómeno complejo que guarda estrecha relación con un entorno determinado en donde viven las personas, con las alternativas que tienen para realizar sus desplazamientos y con la planeación de los asentamientos humanos, del desarrollo y el medio ambiente, entre otros aspectos.
Existen factores de la movilidad como los valores, el gusto mayor o menor por las salidas y las actitudes, entre otros, que necesariamente van modificando y dando diferentes matices al modo en que las personas se movilizan individual y colectivamente. Éstos, sumados a las condiciones de pertenencia a determinado grupo, edad o sexo, por ejemplo, terminan por cerrar el círculo que origina la perspectiva que tendrá cada persona de los desplazamientos, propios y de los demás.

Sin duda, la movilidad constituye un fenómeno de tipo cultural, pues va más allá de los aspectos cuantificables y medibles para observar una gran variedad de prácticas relacionadas con ella en todo el mundo. Por ejemplo, no se tiene paciencia, impaciencia o prisa de la misma forma; y un destino puede parecer lejano o cercano, dependiendo del lugar donde se reside.
Finalmente, la movilidad contiene un elemento cultural respecto de la ciudad, no sólo por ser necesaria para acceder a ésta sino porque forma parte de la convivencia colectiva. Conceptos como cultura vial, cultura peatonal y cultura del automóvil reflejan esta característica del fenómeno.
La dimensión más estudiada al hablar de la movilidad es quizá su relación con el medio ambiente, en un contexto donde a nivel global el crecimiento del transporte resulta cada vez menos sustentable.
Si bien los servicios de transporte en una ciudad influyen directa y positivamente en la calidad de vida de las personas que habitan y transitan en ella, al facilitar el acceso a bienes y servicios y la satisfacción de necesidades básicas, la manera en que éstas se mueven también puede tener externalidades negativas, como las asociadas con los costos ambientales de los medios de transporte. En este sentido, la incorporación de la perspectiva de protección ambiental en el estudio de la movilidad implica adoptar nuevos indicadores de análisis como la emisión de gases contaminantes, el uso de fuentes energéticas, los decibeles que se producen durante el desplazamiento, el uso de suelo y la fragmentación del territorio causada por las infraestructuras de transporte. Asimismo, el paradigma de movilidad trae consigo el reposicionamiento de dos de los transportes más antiguos y menos contaminantes: la bicicleta y la caminata. El regreso a ellos se ha dado con fuerza en un panorama de crisis ambiental, para ubicarlos en el centro de la movilidad sustentable. Es decir, lo que antes se expresaba en términos de modernidad como que fuese mínima la distancia que se debiera caminar, ahora se ha transformado radicalmente para posicionar a estos modos de transporte como las expresiones simbólicas que aportan mayores beneficios. Así, la dimensión ambiental de la movilidad se expresa no sólo como el mayor respeto y protección del entorno y de la sostenibilidad, sino también en términos de salud pública.

viernes, 12 de junio de 2015

¿Qué es la SEDUVI?

La Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI) es la dependencia del Gobierno del Distrito Federal encargada de diseñar, coordinar y aplicar la política urbana de la Ciudad de México.

La planeación urbana de nuestra ciudad incluye la orientación de su crecimiento, recuperación de espacios públicos, reactivación de zonas en desuso, protección y conservación del paisaje urbano y la promoción de la construcción de vivienda social autosustentable. Estas tareas buscan el desarrollo competitivo de la ciudad, así como fomentar proyectos que tengan un impacto positivo en la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad de México.

Entre los ejes que guían el quehacer de la SEDUVI, se encuentran el mejoramiento de la movilidad, crecimiento autosustentable que no se extiende sobre áreas de conservación, aprovechamiento al máximo de suelo urbano, productividad, equidad y acceso universal.
La Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda cuenta con diversos instrumentos  para la planeación de la Ciudad de México y su gestión en términos urbanos.
Continuamente se actualizan los programas y la normativa en la que se fundamenta SEDUVI para guiar el desarrollo urbano de acuerdo a las dinámicas, transformaciones y necesidades que se estén gestando en ese momento en materia de uso de suelo.

Además cuenta con el Consejo de Desarrollo Sustentable conformado por especialistas, consultores, académicos y funcionarios que contribuyen a la revisión continua de estos instrumentos.
La Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda es la encargada de regular las construcciones y el desarrollo inmobiliario en la ciudad, específicamente la norma 26, actualmente suspendida, estipulaba el desarrollo de vivienda popular y de interés social.
Fue suspendida luego que algunas desarrolladoras inmobiliarias aprovecharon la norma para vender casas en obra negra a precios de vivienda de interés social, pero aumentaban el costo si se pedía que terminaran con todos los detalles.
En sustitución de la norma 26, la Seduvi presentó dos normas que deben ser aprobadas por la Asamblea Legislativa del DF, las 30 y 31.